sábado, 12 de mayo de 2007

Aguilas (Murcia)

Cuentan que el viejo puerto romano de Aguilas fue fundado por Eneas en su exilio por el Mar de Poseidón, guiado por diez águilas. Fuera de la leyenda, y pesar de haber encontrado restos anteriores, los autores señalan como fundadores del lugar a los romanos que bautizaron estas costas con el nombre de Urci. Pero desde sus inicios romanos hasta la época de Carlos III, el territorio sufrió tantos expolios, asaltos de corsarios y otros abatares, que impedían que el lugar fuera el preferido para asentarse.
Si su costa ofrece lugares de gran belleza como la torre de Cope, la de las Palomas o sus más de treinta y cinco recoletas calas, el la ciudad no hay que perderse la visita a la Plaza de España y sus bellos jardines o el castillo-fortaleza de San Juan de Aguilas, el Mercado de abastos o el monumento al ferrocarril y el museo del mismo nombre. El puerto de Aguilas es toda una delicia con su faro de franjas blancas y negras, tan característico, o sus pequeñas embarcaciones.

Liébana (Cantabria)

Bien es sabido por todos los asiduos a Santo Toribio de Liébana los numerosos reclamos con los que cuenta la zona. Alrededor de este lugar se encuentra un conjunto de ermitas y lugares de retiro y de oración de los monjes de gran riqueza. Se trata de Cueva Santa, la Ermita de San Miguel, la Ermita de Santa Catalina, la Ermita de San Juan de la Casería, la Ermita de San Tirso y el Templo de San Sebastián de Ojedo. A estas hay que sumar otros dos centros religiosos que destacan por su relevancia histórica y su belleza arquitectónica, hablamos de Santa María de Lebeña y Santa María la Real de Piasca.

Cueva Santa. Ubicada en la ladera norte del monte de La Viorna, es una construcción prerrománica que está excavada parte en la roca y en parte está realizada en sillería y sillarejo. Cuenta la tradición que el Padre Prudencio de Sandoval se retiró a este lugar en 1601 a orar.
La Ermita de San Miguel. Situada en el extremo de la loma, se puede disfrutar desde este lugar de una espectacular imagen del valle de Deva y de Potes. Solamente se conserva del lugar el ábside o cabecera de planta rectangular, con bóveda y arco triunfal apuntado, que es característico del siglo XIII.